martes, 27 de diciembre de 2011

Curso de Capacitación Asesoras Lactancia



CURSO DE CAPACITACIÓN PARA ASESORAS EN LACTANCIA MATERNA - Nivel 1 (14h)

Fecha: 28 y 29 Enero 2012
Horario: Sábado 10h a 14h  y 15h30-19h30, Domingo 9h30 a 13h30 y 15h a 17h
Lugar: Espacio Luna Roja - Villena (Alicante) www.espaciolunaroja.es
Información y reserva: 630.456.473/ 661.124.697 - info@laclinicadelalactancia,es
Coste: 120€/persona. Se admiten niños lactantes siempre que se pueda mantener el nivel de atención de la clase.
Asistencia mínima: 5 personas


Programa:

1. ASPECTOS MÉDICOS Y FISIOLÓGICOS (3h)
- Anatomía y fisiología de la glándula
- Riesgos da la Lactancia Artificial
- Alimentación de la madre lactante
- Contraindicaciones de la Lactancia Materna
- Medicación y lactancia

2. INICIO DE LA LACTANCIA (3h)
- Importancia del parto
- Contacto precoz y primera toma
- Agarre, frecuencia, duración, posiciones, posturas, TNT
- Patrones de succión y deglución/anomalías
- Producción de leche, curvas de peso y patrones de crecimiento
- Situaciones del bebe (estados, rechazo del pecho, brotes de crecimiento)

3. POSIBLES DIFICULTADES, PREVENCIÓN Y RESOLLUCIÓN (2h)
- Situaciones del bebe: anquiloglosia, macro y micrognatia, síndrome de Down, híper e hipotonía, bajo peso, ictericia, labio leporino y fisura palatina
- Situaciones de la madre: dolor, grietas, ingurgitación, tipos de pezones, pezoneras, obstrucciones, mastitis, abscesos, isquemia, punto blanco, infecciones
- Recursos

4. LM Y SITUACIONES ESPECIALES (3h)
- LM y prematuridad, hospitalización
- LM y múltiples
- Suplementación, relactación e inducción
- Extracción y conservación de la leche materna
- LM en embarazo. Tándem

5. ASPECTOS CULTURALES, LABORALES Y ANTROPOLÓGICOS (3h)
- Mitos y mentiras
- Consejería: estrategias y técnicas relacionales de las asesoras

La parte teórica irá complementada con ejercicios y parte práctica.
Se entregará certificado de asistencia.

http://www.laclinicadelalactancia.es/#!agenda-de-actividades

martes, 20 de diciembre de 2011

Felices Fiestas


Ama.
Respira,
Vive. Sueña.
Sé natural. Sé feliz
sin depender de nada,
ni de nadie. No prohíbas,
ni niegues nada. Realiza tu
sueño. Busca tu destino. Confía.
Siente con el corazón. Libérate. Goza.
Sonríe. Cuida tu cuerpo. No controles. Cree
en la magia. Ocúpate. No critiques, ni condenes.
Vuélvete creativa. Confía en ti misma. Ocúpate. Ríe
Ahoga la rutina.  Ora. Eleva tu energía. Vive sin miedos.
Estate atenta. No te pre-ocupes.  Sé sencilla. No dividas.
Vence la tristeza.  Sé honesta.  Vive el presente.  Enamórate.
Celebra. Siente el silencio. Acepta los cambios. Usa la conciencia.
Sorprende.  No hagas daño.  Relájate. No reprimas lo que sientes.
 Abre la mente.  Interpreta tus sueños. Medita. Supera las pruebas. Llora
Envía un mensaje. Regala. Amanece riendo. Respira profundo.
Mira a los ojos. Aprende. No guardes rencor. Sé agradecida. Destierra la envidia.  Exprésate.  Siente el misterio.  Prende una vela. Usa la alquimia.
Sé espiritual.
Ama a alguien. Sigue
tu ritmo. Juega a la vida.
Siente tu alma. Abraza a un árbol.
Sorpréndete.  Confía en tu intuición. AMAMADOULA 2011


viernes, 16 de diciembre de 2011

Inhibición farmacológica de la lactancia



Publicado por Patricia López Izquierdo (en gallego) en Bico de Leite.
Hay ciertas situaciones en las que tomar pastillas para cortar la leche resulta una buena opción, como  puede ser cuando una mujer hace unas horas que ha tenido a su bebé y no desea iniciar la lactancia materna.
En este caso, la cabergolina, que es el fármaco más ampliamente utilizado hoy en día para este propósito, causa una marcada reducción en el nivel de prolactina en la sangre , en la mayoría de los casos (aunque no siempre) impidiendo así el aumento de la producción de leche.
Sin embargo, es necesario señalar que:
  • Este medicamento no está exento de riesgos, y con frecuencia causa efectos secundarios como mareos, vómitos, dolor de cabeza e hipotensión. Estos efectos son generalmente atribuidos al post-parto inmediato y se confunde con el estado “normal”, sin serlo.
  • Toda mujer debe estar bien informada de los posibles riesgos de tomar este medicamento, a priori y durante el tiempo que lo esté tomando. Así como del peligro para la salud que significa suprimir la lactancia, a corto y largo plazo, para ella y su bebé.
Desafortunadamente, hay muchas otras circunstancias en las que se prescribe este medicamento a las madres, con el fin de suprimir la lactancia natural, aunque el éxito es dudoso.
Hay que tener en cuenta que una vez transcurridas las primeras semanas después del nacimiento, los niveles de prolactina, naturalmente, vuelven a la normalidad. La producción de leche estará regulada entonces por la succión del bebé y por el vaciamiento de la mama.
En ese momento la cabergolina tendrá por tanto poco o ningún efecto sobre la función de la glándula mamaria, y en la lactancia en sí. Las píldoras no tendrán el efecto deseado de “cortar la leche” (aunque puede tener otros efectos secundarios, y casi siempre en algún grado disminuirá la producción).
Con demasiada frecuencia vemos madres con ingurgitación y dolor, por la simple acumulación de leche después de tomar las píldoras que se supone que “eliminan la leche”.
Situaciones que se producen a menudo:
  • Mastitis: en estos casos es especialmente peligroso el destete o dejar de extraer leche. Es necesario seguir extrayendo la leche materna durante el proceso de curación, evitando la formación de abscesos. Este tipo de medicación ha de ser especialmente evitada en caso de mastitis.
  • Destete brusco: simplemente cuando la mujer expresa su deseo de dejar de amamantar “aquí y ahora” por mil y una razones, justificadas o no, se suele prescribir cabergolina con la idea de que la producción de leche desaparece inmediatamente sin mayor complicación… Entonces, viendo a las madres con los pechos hinchados y riesgo de mastitis por ingurgitación, junto con posibles efectos secundarios, el profesional que ha prescrito el medicamento, además de la madre, se suelen sentir desorientados  con lo que pasó contrario a sus expectativas.
Con el tiempo, en estos casos la leche acaba por desaparecer, pero al igual que lo haría sin la succión y estimulación en días o semanas,y sin tomar el medicamento.
Hay que recordar que destetar es un proceso que siempre debería hacerse gradualmente. No se necesita ningún medicamento y, sobre todo, es una decisión que la madre  ha de tomar libremente después de haber sido debidamente informada de todas las opciones posibles y las consecuencias de puede tener su decisión para ella y su bebé.

Patricia López Izquierdo, en Bico de Leite.

IBCLC (Consultora de Lactancia Certificada)


jueves, 8 de diciembre de 2011

Ansiedad durante el embarazo


La teoría de la programación fetal y el efecto de la ansiedad materna durante el embarazo en el neurodesarrollo infantil.

Desde la antigüedad se pensaba que el estado emocional de la madre embarazada podía afectar al feto. De hecho la mayoría de las embarazadas intuyen que su estado anímico influye en su bebé y cuando están estresadas suelen manifestar su preocupación por cómo afectará su nerviosismo al bebé. La hipótesis de que la ansiedad o el estrés materno durante el embarazo afectan al neurodesarrollo del bebé es antigua, pero sólo recientemente se han realizado estudios lo suficientemente amplios para contrastarla. En las dos últimas décadas una serie de estudios han permitido avanzar en la comprensión de los mecanismos por los que se produce dicho efecto. Los hallazgos han producido un cambio significativo en la psiquiatría perinatal, ya que si durante décadas se prestó mucha atención a los efectos de la depresión posparto en el desarrollo del lactante ahora se ha visto que el efecto de la ansiedad materna en el embarazo probablemente sea mucho más grave y duradero en el bebé de lo que se pensaba y sus efectos sobre el neurodesarrollo más severos que los de la depresión posparto. Diversos estudios han confirmado que el estrés materno durante el período fetal puede condicionar el desarrollo emocional y conductual del niño incluso hasta el inicio de la edad adulta.

Estudios sobre la ansiedad prenatal en humanos.

Los primeros estudios sobre el efecto del estrés y la ansiedad en el embarazo se centraron en observar las consecuencias del estrés en los resultados obstétricos. Así por ejemplo se sabe que las mujeres con acontecimientos vitales estresantes durante el primer trimestre del embarazo tienen un mayor riesgo de tener un aborto espontáneo o de que su hijo tenga alteraciones congénitas por una alteración del desarrollo de la cresta neural, como por ejemplo el labio leporino. Los efectos más conocidos del estrés materno son el parto prematuro y bajo peso. En general, el hallazgo más repetido es que la ansiedad materna prenatal favorece el parto prematuro, efecto al parecer dosis dependiente.
También se ha estudiado ha observado la relación entre el estado emocional materno, el comportamiento fetal y la variabilidad de la frecuencia cardiaca fetal. A mayor estrés materno parece haber menor reactividad de la frecuencia fetal, lo que puede favorecer la conducta inhibida en la infancia.
Los principales estudios prospectivos sobre el efecto de la ansiedad materna en la conducta infantil han observado una asociación muy significativa entre la ansiedad materna en el tercer trimestre y las alteraciones de conducta y problemas emocionales en la primera infancia. Hay una relación directa entre el estado de ánimo materno y la conducta fetal observada en ecografías a partir de la semana 27 o 28 de la gestación.
Más de catorce estudios prospectivos independientes han hallado una relación entre la ansiedad materna prenatal y alteraciones cognitivas, conductuales y emocionales en los hijos. Esta relación persiste tras controlar el efecto de la depresión posparto y de otras variables del embarazo y puerperio En general estos resultados apoyan la hipótesis de la programación fetal.

Implicaciones de la teoría de la programación.

Aunque ya se conocía que la ansiedad materna puede provocar el parto prematuro o afectar al crecimiento intrauterino del bebé, las investigaciones más recientes demuestran que el estrés y la ansiedad de la madre pueden además tener repercusiones significativas sobre la salud mental infantil. En concreto parece probable que la ansiedad materna en la segunda mitad del embarazo puede producir cambios persistentes en el sistema de adaptación al estrés del niño (a nivel del eje hipotálamohipófisis-suprarrenal), cambios que lo harán más vulnerable e incrementarán considerablemente el riesgo de que padezca trastornos de conducta, emocionales o de hiperactividad. Este hallazgo por si mismo confirma la necesidad de prevenir, diagnosticar y tratar precozmente los trastornos de ansiedad en el embarazo. Desde luego que los motivos para ello no son sólo la prevención de las patologías mentales en el futuro niño, sino aliviar el mismo sufrimiento materno La ansiedad en el embarazo se asocia con un mayor numero de visitas al obstetra, visitas relacionadas con miedo al parto y a las contracciones.  Las madres con ansiedad prenatal tienen más cesáreas programadas y más anestesia epidural.  Hay una asociación entre la ansiedad prenatal y el incremento de las consultas y uso médico, incluyendo las cesáreas. Sin embargo poco se ha escrito sobre el potencial ansiógeno de las visitas obstétricas. En el mundo occidental donde se practica una obstetricia altamente medicalizada con un alto intervencionismo a lo largo del embarazo son muchas las mujeres que salen de las consultas preocupadas por resultados de ecografías, amniocentesis o analíticas, tras haber recibido información médica sobre la salud de su bebé y los posibles riesgos. Esta información a menudo es facilitada por personal con poca formación en los aspectos psicológicos y psiquiátricos del embarazo, por lo que es difícil para muchos profesionales imaginar el sufrimiento o preocupación que produce a muchas madres informaciones con poca o ninguna relevancia clínica, como son las medidas fetales u otras. Por eso resulta necesario insistir en la necesidad de evitar al máximo procedimientos diagnósticos innecesarios, ya que al problema de los falsos positivos se añade en este caso la gran preocupación que puede producir a la madre y las secuelas que ahora ya sabemos que ese estrés a mitad del embarazo puede producir sobre el desarrollo neurológico del bebé.


Dra. Ibone Olza Fernández
Psiquiatra infanto-juvenil



viernes, 25 de noviembre de 2011

Día internacional de la violencia de género

noviembre 25, 2011 por elpartoesnuestro

Primum non nocere

Por Claudia Pariente
(Extracto)
“0 views”, una acción de Amnesty International sobre la violencia obstétrica. Para ver el vídeo, pulse aquí. 
La violencia obstétrica existe. No es tan solo el desconocimiento de la evidencia científica la que la ampara, ni la desinformación de las mujeres la que la sustenta, sino la manipulación, el trato deshumanizado y discriminatorio a la mujer por serlo.
Estamos, de forma clara y contundente, ante un tipo de violencia de género. Para ejercerla bastan a veces sólo palabras: frases groseras y descalificadoras que despojan a la mujer de su poder femenino, reducen su autoestima y la convierten en un mero objeto de intervención. El agravante de la situación es la circunstancia en la que estos abusos se suceden: el parto.
Pero además, la inobservancia de las recomendaciones internacionales y las múltiples violaciones a los más sencillos códigos de buena atención perinatal agregada al poder que se practica desde la jerarquía sanitaria, dejan en evidencia que el hecho de que la mujer esté informada, conozca sus derechos e intente ejercerlos, no es garantía suficiente para un parto seguro y respetuoso.
Cuando leemos las principales recomendaciones que hace la Organización Mundial de la Salud respecto de la atención al parto y nacimiento nos damos cuenta del quebrantamiento continuo de las mismas en España. Y las pocas cifras que tenemos en este momento sobre la atención al parto en nuestro país demuestran cómo y de qué forma se están ignorando estas recomendaciones. Lo que no podemos ver, no es identificable en las tablas ni en las encuestas de satisfacción “a pie de cuna”, sino que se traduce a largo y mediano plazo en trauma, miedo, estrés postraumático y rechazo del proceso de parir, cuando no en depresiones severas y múltiples secuelas físicas y psicológicas imposibles de medir.
Así es: es fácil ver en las estadísticas las consecuencias de prácticas e intervenciones innecesarias que se realizan a diario en los hospitales españoles, pero lo que no se puede ver es el maltrato institucionalizado del que, en demasiadas ocasiones, son víctimas las mujeres. La violencia de género más peligrosa es la que no se ve.
Si bien es cierto que se están dando los pasos adecuados para mejorar la calidad asistencial de la atención al parto y que muchos profesionales se están esforzando por cambiar los números actuales, un cambio real sólo será posible cuando se devuelva a las mujeres su autonomía, cuando se las empodere y se les haga verdaderamente partícipes del nacimiento de sus bebés.
Crear cultura de cambio no pasa de forma exclusiva por brindar información sobre derechos y libertades a las usuarias de este sistema de salud, sino por una transformación más profunda de los paradigmas existentes, el respeto al cuerpo femenino y el ejercicio de la profesión desde la vocación verdadera. Pero además, reconocer esta violencia como tal y entender que muchas de estas situaciones se hacen efectivas por comodidad y beneficio de los propios profesionales sanitarios y no del de las usuarias, puede ser un primer paso para avanzar hacia una mejor atención.
¿De qué forma podemos encarar estos cambios a futuro?
La recomendación final es la de incluir el concepto de violencia obstétrica como una forma de violencia de género y por lo tanto, censurable ante la ley. Aportando desde nuestros espacios de decisión y de opinión a ese anhelado cambio cualitativo hacia la verdadera igualdad entre hombres y mujeres.
Tal vez, a partir de ello, sean menos los testimonios de partos maltratados y mujeres rotas. Y tal vez, en un futuro, una asociación como El Parto es Nuestrodeje de tener razón de ser, porque por fin se habrá conseguido que lo sea.

martes, 22 de noviembre de 2011

Lactancia materna o cómo decir las cosas

 

Cuando hablamos de lactancia con una embarazada o una madre reciente, tenemos tendencia a  hablar de los “beneficios de la lactancia materna”.
Vivimos en una cultura “del biberón”: vemos imágenes representativas de la infancia con biberones, muñecos con biberones, literatura infantil donde vemos crías de animales alimentadas con biberón, carteles anunciando políticas de igualdad y conciliación con imágenes de biberones… Incluso hemos oído decir muchas veces que a partir de determinada edad -que es variable según el interlocutor y la situación- el pecho “ya no alimenta” o “se convierte en vicio”. Partiendo del estándar de la lactancia artificial, nombramos entonces los “beneficios de la lactancia” frente a una normalidad del biberón.
Sin embargo, si nos paramos a pensar… ¿qué es lo normal en los mamíferos? Amamantar, ¿verdad? De ahí el  origen de mamífero. La leche de cada especie es específica para sus crías ya que es el alimento óptimo, con los leucocitos, las inmunoglobulinas y otros elementos protectores únicos y adaptados para ellas, y que además permite a la madre cuidar personalmente de su cría hasta que ella esté preparada para independizarse y ser autónoma.

Por eso, si consideramos que amamantar es lo normal y lo óptimo, cualquier cosa que no sea lo  óptimo es menos bueno, y por tanto, peor.

Si nos referimos entonces a los sucedáneos que se dan a los bebés humanos (leches artificiales a base de leche de vaca u otros animales, bebidas a base de soja, leches antireflujo o hipoalergénicas, etc), ¿por qué tenemos miedo de decir que son peores que la leche materna? ¿por qué no hablamos de perjuicios de la lactancia artificial?
Queremos ser políticamente correctos, pero siéndolo faltamos a la verdad. Las madres que no dan leche materna a sus hijos no pueden pensar que se van a criar igual porque no va a ser así. El cariño, el afecto, el amor, el respeto… de una madre a sus hijos, se pueden transmitir de la misma manera. Pero la calidad del alimento no será, ni de lejos, la misma.
Y hablo no sólo a nivel nutricional sino también en el rol de maduración de tejidos y sistemas, incluyendo de manera especialmente importante, la maduración de los sistemas inmunológico y cognoscitivo del infante.

Cada madre es libre de decidir el alimento que quiere dar a su hijo, pero para poder hacerlo debe recibir TODA la información, de manera objetiva y completa. Por ello, desde las asociaciones de lactancia, consultoras y personal especializado recomendamos enfocar desde la “cultura de la teta”, donde la lactancia materna sea la norma, y cualquier otra cosa cause perjuicios.

Laura Villanueva, 
Consultora Certificada de Lactancia IBCLC

lunes, 17 de octubre de 2011

Nos van conociendo... ¡bien!


Estas son mis chicas, mis compañeras de Formación, y Amigas.  Ojalá que pronto se nos conozca, ojalá que llegue el día en que la mujer que así lo desee pueda vivir su embarazo y parir con la compañía de su Doula. Ojalá en este país, los poderes públicos también lo entiendan algún día y faciliten se cumpla esta realidad.
En ello estamos.  Gracias Regi, gracias Alicia.
Con Amor.
http://doulasalicante.blogspot.com/2011/10/poco-poco-conociendo-la-figura-de-la.html

domingo, 9 de octubre de 2011

Epidural... ¡no, gracias!



Sigo creyendo que hasta que las mujeres no recobren la confianza en ellas mismas, en su cuerpo de madre mamífera, en su capacidad para parir... noticias como estas me seguirán produciendo un efecto rebote. Lo lamento, pero no puedo evitarlo... (Respetando las opciones personales, no así la información  breve y poco certera que se ofrece -en general- sobre lo que es el proceso del parto). Ojalá este hospital comience a ofrecer y a efectuar cambios reales y necesarios en nuestra Comunidad.

El 71,7 por ciento de las embarazadas plantea pedir anestesia epidural para el parto, el 12 por ciento la rechaza y un 16,3 por ciento no ha contestado a una encuesta realizada por los Servicios de Obstetricia y de Anestesiología del Departamento de Salud de Manises (Valencia), para conocer el grado de información del que disponen las futuras madres y sus preferencias en cuanto a parto natural y anestesia epidural.
Pese a que la gran mayoría de parturientas opta por este tipo de anestesia, un 55 por ciento de las encuestadas considera que la información al respecto es "insuficiente", según ha informado la Generalitat en un comunicado.
Con el objetivo de subsanar esta deficiencia de información, el Departamento de Salud de Manises organiza jornadas de información para embarazadas y evalúa estas sesiones a través de una encuesta de satisfacción.
De las 210 mujeres asistentes a las jornadas, 142 han participado en esta encuesta, de las que el 83,8 por ciento se encontraba en su primer embarazo. Para el 94,36 por ciento de las encuestadas, las jornadas organizadas por el Hospital de Manises han servido para resolver bien o muy bien sus dudas respecto a la anestesia epidural.
Tras la incertidumbre respecto al parto, las siguientes inquietudes de las mujeres embarazadas atañen a los trámites a realizar tras el nacimiento del bebé y las prestaciones y ayudas existentes. Todas estas cuestiones también quedan resueltas a través de la información aportada a las mujeres embarazadas en las jornadas formativas realizadas por el centro sanitario con apoyo de Infodona, según la misma fuente.
El Hospital de Manises garantiza anestesia epidural las 24 horas durante los 365 días. En lo que va de año, de los 746 nacimientos registrados en este centro, 517 han contado con anestesia epidural, lo que supone que un 81 por ciento de las mujeres que han dado a luz en el centro la han solicitado. Además, el hospital tiene en marcha un Programa de Parto personalizado por el que cada mujer decide, junto con el equipo de Ginecología y Obstetricia del Hospital, su plan de parto.

lunes, 3 de octubre de 2011

Cuestión de imagen


Ayer se celebró en mi ciudad la Fiesta de la Lactancia, 

http://www.elperiodic.com/valencia/noticias/138936_madres-dando-pecho-conjuntamente-hijos.html


Han sido unas horas de mucho alborozo, de actividades para los niños, de juegos, danzas. Acudieron muchas madres con sus hijos e hijas, con las abuelas y  abuelos de sus criaturas, amigos, acompañantes…Como en los  cuatro últimos años, allí estuve con Sina, el grupo de apoyo a la lactancia materna donde realizo mi voluntariado y del cual soy socia. Con mis hijas y con mis nietos.

Este año se ha sobrepasado el número de madres que han acudido a  las convocatorias anteriores para dar de mamar a sus hijos. Han sido las 422 madres amamantadoras.

“Casualmente” me encontré con una compañera de trabajo que hacía años no veía. Estaba con su hija y con su nieta, una bebita de pocos meses. Charlando sobre nuestras vidas le comenté que ahora era Doula, y como era de esperar ella no sabía qué era una Doula. Pero su hija sí lo sabía. Se mostró sorprendida… según ella, yo no daba la imagen… Me mostré confusa, pues yo iba vestida con unos vaqueros y una camiseta con el logo de Sina, unos pendientes de plata colgantes, y un reloj de bisutería.  No sé qué imagen tendrá que tener una Doula… y le pregunté, claro, no me iba a quedar con la duda.

La chica me dijo que ella había contactado con tres Doulas durante el embarazo de su hija, pero que tenían un aspecto muy hippie, con faldas largas, pantalones bombachos, con melenas desarregladas, con tatuajes…  las tres eran vegetarianas y una de ellas, budista. Estaban a favor del parto en casa,  de la lactancia y del colecho prolongado, en contra de la escolarización … Dos de ellas vivían en el campo… Me dijo que no le “encajó” ninguna de las tres, pues para su manera de ser las ideas de estas chicas estaban muy alejadas de su realidad. Me dijo que ella pensaba que una Doula era una persona más accesible, más “normal”. Finalmente no encontró a alguien con quien compartir sus inquietudes, miedos y dudas. Y lo lamentó.

Le dije que, partiendo de la base de que todo el mundo es “normal”,  tres mujeres no son la representación de todas las Doulas que somos.  Que yo también estoy a favor de la lactancia materna, del colecho… pero que las ideas de cada persona no interfieren en las mías, y viceversa.

No sé hasta qué punto ser y dar una imagen tan… alternativa, por definirlo de alguna manera,  aleja más que acerca, pero de ser así, lo único que se consigue es apartar a una parte de mujeres y acceder solamente a las del mismo pensamiento. Cada cual es como es y creo que todas llegamos a donde hemos de llegar, pero que se juzgue a un colectivo (tenemos el feo defecto de juzgar por las apariencias) por la imagen que puedan dar unas cuantas, no me parece correcto.

Porque como en todas las profesiones, y esta no es menos, cada persona se manifiesta arreglo a su personalidad. Y para ello está la variación y el derecho a elección. Es bueno que haya Doulas más hippies para que puedan acercarse a las mujeres más alternativas, de la misma forma que estamos el resto para acceder a  las demás. Y que se nos conozca como somos es tarea nuestra, para que no se quede ninguna mujer que lo requiera sin su Doula de acompañamiento.


lunes, 19 de septiembre de 2011

Formaciones y Doulas


Comentaba con una compañera Doula que este año había mucha oferta de formaciones para Doulas, y que eso estaba bien porque así se podría elegir lo que más acorde estuviera con el sentir de cada mujer que quisiera iniciarse en esta profesión.
Comentábamos que sería muy interesante, llegados a este punto, que se homologaran las formaciones, que hubiera una igualdad de criterios a la hora de hacer los programas.  Personalmente,  entiendo que si las organizadoras creen que hay que hacer incidencia en un tema más que en otro, en ello basarán su programación. Y por eso la disparidad en las temáticas.

Si bien es cierto que la fisiología de la mujer, el embarazo y el parto, el bebé recién nacido son temas comunes, luego hay quien hace más incidencia en la alimentación, en el tema emocional, en la crianza o en la recuperación del suelo pélvico, por ejemplo.  

Está bien, de nuevo creo que cada cual incide en lo que más le resuena. Y creo que unas cosas no excluyen a otras,  pero estoy convencida de que algunas son absolutamente necesarias.
Todas sabemos que ser Doula es acompañar y contener desde el respeto, desde la escucha y  el dejar hacer , desde la empatía. Pero creo que una mujer en su devenir como Doula ha de estar bien nutrida emocionalmente y no ha de tener sombras, o al menos, ha de saber cómo impedir que afloren en un momento determinado.

Supongamos que estamos  acompañando a una madre que pierde a su bebé al momento de nacer… y eso mismo nos sucedió a nosotras. Supongamos que acompañamos en la pérdida a una mujer que ha tenido un aborto… y eso mismo nos sucedió a nosotras. Supongamos que acompañamos a una madre que tiene mala relación con la suya y al nacer su hijo se activan una serie de emociones que la bloquean… y eso mismo nos sucedió a nosotras. ¿Cómo podremos hacer frente a esas situaciones u otras similares sin haberlas sanado?  
Cierto es que siendo Doula no vamos a hacer de terapeutas, cierto es que no son esas nuestras atribuciones, pero sí que es importante el habernos formado para tener recursos ante situaciones que se nos escapan e incluso saber derivarlas hacia un profesional cualificado, si llega el caso. Y cierto es que necesitamos una continúa nutrición emocional para poder mantenernos en nuestro lugar frente a una cascada de emociones ajenas… y propias.

Cuando me plantee hacer la formación, estuve mirando los programas que había y finalmente opté por el que más me llegó al corazón. Y acerté, de nuevo mi intuición no me engañó. Así es que me parece importante que antes de emprender una formación –sea del tipo que sea- se vean todas las ofertas,  se estudien los temas, se valoren todas las circunstancias… y luego se elija. Y me parece genial que hayan tantas opciones para poder acercarnos a la que más se ajuste a nuestro ser. Creo que en la diversidad está la riqueza y que, finalmente,  el Universo nos provee de aquello que necesitamos.

Namasté.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Formación e hijos


Tenemos claro que los niños amamantados, los pequeños,  necesitan estar cerca de su madre el mayor tiempo posible.
En la Formación de Doulas Diez Lunas, los peques son bienvenidos. Además contamos con una sala donde podrán estar los que son un poco más mayorcitos con sus personas de apoyo o con una persona que los cuide y juegue con ellos, dependiendo del grupo y las necesidades.
Es importante que a la hora de hacer la inscripción, lo comuniquéis a la organización.

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Por qué formarse como Doula?


Entiendo y acepto que cada persona es un mundo, que cada cual tiene su momento, sus vivencias y sus razones. Es por eso que quiero transmitir lo que supuso para mí la formación “oficial” como Doula.

Siempre lo digo, varias veces lo he contado.  Siendo muy joven, algo había en mi interior que me impulsaba en esta dirección… el parto, la maternidad, los niños, todo ello envuelto en un halo de grandeza, de misterio y de magia.  Durante la crianza de mis hijos me adapté a lo que había. Siguiendo mi instinto pero con la poca información que había y que llegaba a mis manos, no llegué a mucho. Concerté con mi ginecólogo un parto lo más respetado posible y conseguí librarme del valium, del pentotal.  Amamanté a mis hijos con el apoyo de mi madre y de mi abuela, pero menos tiempo del que me habría gustado.  Ni ellas ni yo sabíamos más. Dejé mi trabajo por convencimiento propio, tenía muy claro que quería criar a mis hijos. Los portee,  pero mis hijos no colecharon como algo habitual.

La crianza me resultó fácil: todo mi tiempo era para ellos y hasta que llegó la adolescencia -etapa más complicada que la infancia, según mi experiencia- yo era una madre “full time” Aún siendo reivindicativa y peleona en otros temas, apenas tenía más planteamientos externos.

Cuando nació mi primer nieto, comenzaron a salir mis sombras. Ahora sé que siempre las tenemos y que en un momento u otro, aparecen, queramos o no. Y me quise escapar de ellas. Y no quise mirarlas a la cara porque me producían dolor, porque tenía miedo… y así entré en un círculo de temores y ansiedades… y mal-estar físico.  Comencé una terapia y le puse nombre a todo aquello que estaba oculto. Y entonces, conforme mis heridas se cerraban, surgieron de nuevo  aquellas emociones que estaban aparcadas desde muy joven: el parto, la maternidad, los niños… la crianza.  Y tras acompañar a mi hija en su segundo parto, decidí comenzar mi formación como Doula.

Esta breve exposición de hechos no tiene más que un sentido: sé que no hubiera sido capaz de acompañar a mi hija en su parto si yo no hubiera sanado mis heridas, si no hubiera entendido, transcendido, amado…

En los grupos de Formación de Doulas se crea una fuerza increíble, se mueve la poderosa energía femenina al estar todas las mujeres con el corazón abierto, con el alma desnuda. Eso es algo que se palpa, se  siente y que engrandece y alimenta el espíritu.
Los talleres de los distintos temas son profundos, a veces nos metemos a bucear en nuestra heridas sin darnos cuenta, en otras ocasiones, con plena consciencia nos metemos en un barrizal del que salimos limpias, fuertes… empoderadas.
La formación que nos aportan los  profesionales médicos, terapeutas, psícologos… cualquiera que sea su especialidad, es una información seria, veraz, humana, holista y vivencial. En los seminarios aprendemos mucho, obtenemos datos, acumulamos información. También  reímos y lloramos. Bailamos, cantamos, nos disgustamos…  nos derrumbamos y volvemos a caminar. Pero siempre bajo el calor del resto de las compañeras, con la fuerza y la energía que se mueve en estos Círculos de Mujeres con el Amor incondicional que nos mueve a todas en esos momentos tan mágicos.

El tiempo  transcurre,  los seminarios  van pasando, la formación se termina. Y se crean amistades, se estrechan lazos.    Se comparte, se da y se recibe. Mucho. Porque al fin y al cabo, eso es lo que implica ser una Doula: dar y recibir.

Yo no sé cómo se habrán formado todas las Doulas que son. También sé que hay que no realiza ningún tipo de formación y se apoya en su experiencia. Está bien, cada cual sabrá qué es lo que hace y por qué.

Por todo esto, quiero animar a cualquier mujer que haya tenido este pensamiento por su cabeza a que realice la formación.  Algunas se enfrentaran a sus sombras, otras terminaran cambiando sus prioridades, habrá quien comience un camino de crecimiento personal que ya no tendrá fin, unas se reafirmaran en lo que ya son. Y otras serán y ejercerán como Doulas. Pero seguro que para todas será una experiencia enriquecedora e inolvidable, algo realizado por y para una misma. Y eso siempre es muy gratificante.

Amamadoula.

martes, 26 de julio de 2011

Ser Doula

Antaño, desde niñas, se veían a mujeres parir y criar a sus hijas, a sus hijos. Eran actos simples con los que estábamos familiarizadas, actos cotidianos como amamantar, cambiar pañales y sostener a los bebés en brazos. Hoy muchas mujeres llegan a ser madres sin haber tenido ningún contacto anterior con bebés.

Una Doula es una mujer preparada en la ayuda al nacimiento que actúa como soporte, proporciona información y apoyo emocional y físico a las mujeres embarazadas, antes, durante y  después del parto. Las Doulas acompañan a  mujeres que dan a luz en sus  casas, en  hospitales, en casas de partos…
Una mirada amorosa, un “te escucho”, un saber estar, una mano cálida… ahí entramos las Doulas. Ser Doula implica esta capacidad para acompañar a la mujer y a su pareja en este recorrido hacia la maternidad-paternidad.

La primera misión de una Doula es informar a las mujeres embarazadas y a sus familias de la experiencia positiva de la maternidad y del parto. El cuidado de una Doula se basa en  saber que, el apoyo emocional y la confianza durante el proceso de parto facilitan todas y cada una de las fases de la maternidad. Lo importante de una Doula, además de tener una formación cualificada, es su manera de ser, de acompañar,  de empatizar…
Cuando la madre no se conecta con su instinto, con su naturaleza… pueden  surgir  situaciones que la llevarán a momentos de nerviosismo, de desconexión con su bebé  e incluso a desequilibrios emocionales.
Los comentarios de los familiares, de los amigos, una lactancia que no se termina de instaurar, un agotamiento físico debido a falta de descanso, unas hormonas revueltas… el teléfono sonando, el bebé llorando… la moral por los suelos.
Y entonces se plantea si ha de coger al bebé cuando llora, ponérselo a la teta cuando quiere, tenerlo  al brazo, dormir con él …se cuestiona si esto es lo normal… porque alguien le dice que  no lo haga.

Parte de nuestro trabajo es devolverle a la mujer la confianza en su cuerpo, confiar en que es capaz de dar a luz por sí misma,   que su bebé sabe lo que tiene que hacer para nacer, que su cuerpo está preparado y  sus emociones también.
Esa seguridad hace que en el posparto también se sientan más serenas, que los bebés estén más tranquilos.
Algunas mujeres llegan asustadas, porque son conscientes de la información que les falta sobre lo que supone ser madre, de la información errónea que tienen.

Ahora, en todo el mundo se identifica con el nombre Doula a la mujer con conocimientos del trabajo de parto y del nacimiento  que acompaña a la mujer que va a parir. Puede tener formación sobre  masaje, reflexología, reiki, otras terapias… Ofrece información, consejo y soporte  pero no está cualificada para desarrollar tareas clínicas.

Ser DOULA es un camino de dar y recibir, de apertura a la Vida, de crecimiento personal, de afianzamiento de sentimientos profundos arraigados en el alma.