martes, 4 de septiembre de 2012

Las Doulas hemos existido siempre


Esta entrevista se la hicieron a Alicia Conca, compañera y amiga, formadora en mi formación con Doulas de Alicante.  Y tiene mucha razón cuando dice que las Doulas hemos existido siempre...



Alicia Conca es doula, terapeuta especializada en Maternidad y Niños, Directora de “Espacio Luna Roja” y organizadora de la Formación Doulas Alicante. 
Alicia Conca lleva muchos años en el ajo del parto natural, la lactancia materna, las Doulas… Aquí, hemos querido profundizar en algunos conceptos que no siempre son bien conocidos por todos nosotros.

-¿Qué es una doula?
-La doula es una mujer que apoya y acompaña a otras mujeres/parejas en la maternidad.

-¿Es una figura nueva?
-No, las doulas siempre han acompañado a las mujeres en la maternidad, en todas las culturas y desde tiempos ancestrales. El término doula viene de la antigua Grecia y significa “sierva”; en otras culturas su traducción es “mujer experimentada”. En la Antigüedad vivíamos en comunidades, anteriormente en tribus. En aquellos tiempos la figura de la doula la representaba la vecina, la amiga, la tía, la madre. Era la mujer de confianza que acompañaba y apoyaba a la mujer embarazada. Desde la concepción hasta la crianza de los hijos, pasando por el parto/nacimiento.

-¿Por qué resurge esta figura?
-En la actualidad, no queda nada de las comunidades antiguas en las que unas nos ayudábamos a otras. Se vive en grandes ciudades, en edificios llenos de gente, pero nadie se conoce, no se tiene apoyo ni se siente cercanía con los vecinos, estamos huérfanos de gente que nos pueda apoyar y acompañar en los momentos vitales de nuestra vida. No hace tanto, nuestras abuelas eran acompañadas por comadres. Estas mujeres acompañaban a las comadronas/matronas en el parto, después se encargaban de ayudar a la mujer puérpera en casa con los otros hijos (si los había), preparaban la comida, hacían compañía, etc. Por lo que vemos, siempre han existido las doulas, ya que acompañar estos procesos ha sido crucial para la estabilidad de la familia, tribu, comunidad...

LA FUNCIÓN

-¿Cuál es la función de la doula?
-Como he comentado antes, la doula apoya y acompaña a la familia. La doula sabe de los procesos naturales por su experiencia y su formación. Una doula puede ser solicitada en la concepción, embarazo, parto, posparto o sólo en el momento que se precise su ayuda.

-¿En qué consiste el acompañamiento de la doula?
-Las visitas se establecen conjuntamente así como los temas a abordar.
Embarazo. Vinculación con el bebé, reconocer la pelvis, visualizaciones, ayuda con el plan de parto, miedos... También se facilita información sobre hospitales, casas de parto, o lo que la pareja demande.
Parto. Desde la semana 37 la doula está de guardia para lo que la pareja necesite. Acompaña a la pareja en el momento del parto, ya sea en casa o en el hospital, facilitando que ese momento sea íntimo y vivido con tranquilidad.
Posparto. Ayuda para la adaptación a esta nueva etapa. Lactancia, vínculo, sueño. Apoyo al estado emocional “importantísimo” en estos momentos.

LA FORMACIÓN

-¿Cómo y dónde se forman las doulas?
-A diferencia de otros países, en España no está reglada esta formación, por lo que se realiza en centros privados. Es una formación continua y abierta, sin temarios unificados por las formaciones actuales. En España hay diferentes asociaciones de doulas como la Red Circular de Doulas) donde doulas de toda España están asociadas para trabajar por el reconocimiento de su trabajo. Yo, personalmente, soy miembro fundador de esta RED, donde trabajamos intensamente para que se reconozca el papel de la Doula, y lograr que todas las Doulas que trabajamos actualmente en España sigamos unos parámetros comunes. También creemos que las formaciones de Doulas deben ofertar unos temas y contenidos óptimos, para desarrollar eficientemente nuestro trabajo.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Las Doulas también nos empoderamos



La DOULA en un parto es bien útil, en eso estamos de acuerdo. Tenemos estudios que lo avalan. Pero ¿de quién es el poder? El problema más difícil de resolver es el poder de la parturienta.

Es cierto que el sistema hospitalario es como un monstruo que nos absorbe tanto a las doulas y mucho más a las parturientas... porque somos muy vulnerables en el momento de parir, la situación nos obliga a "soportar" lo que el médico decide y hace, porque él sabe más que nadie... sin embargo y aquí les lanzo algo con lo que quizá no se van a sentir cómodas pero que pienso puede ser útil para discutir y reflexionar:

¿Porqué las mujeres permitimos que eso ocurra y siga ocurriendo?
¿No se tratará de un problema de auto-estima, que no tenemos la fuerza suficiente ni los ovarios para protestar masivamente por esas injusticias?
¿No será que el rol de víctimas lo tenemos tan internalizado que seguimos permitiendo que decidan por nosotras, por nuestro cuerpo y por nuestros bebés?
¿Cuándo tomaremos la decisión de ser más enfáticas, más decididas…?

 Nos enseñaron a ser sumisas, a soportar, a "ser buenitas", porque si no sobre nosotras caía el peso de la rabia, la violencia del hombre. Yo me pregunto ¿hasta cuándo lo vamos a permitir? Somos quienes llevamos al bebé en la panza por nueve meses, somos las que parimos y cargamos con las cicatrices, somos las que amamantamos hasta el cansancio, somos las que todos los meses vemos nuestra ropa interior con el miedo de estar embarazadas, de que no nos venga la menstruación... entonces ¿será posible comenzar a ser más radicales con el patriarcado? ¿Será posible tomar el poder de nuestros ciclos en nuestras manos nuevamente?

¿Qué lograron nuestras hermanas feministas? ¿Cuánto lucharon ellas? ¿Cuánto estamos dispuestas a seguir siendo testigas silenciosas de abusos, de cesáreas innecesarias, de sistemas ineficientes que nos separan de nuestros bebés al nacer, de palabras groseras, de gestos que disminuyen la confianza en nuestro propio cuerpo y sabiduría? 

 ¿Y en cuánto a recibir remuneración? Por supuesto que nuestro trabajo debe ser reconocido económicamente. Pero también es cierto que hemos trabajado tantas veces sin honorarios, no somos comerciantes de la salud, nuestro trabajo como doulas y comadronas conscientes es muy grande, va más allá del dinero, del sistema capitalista, nuestra misión es crear CONSCIENCIA, retornar el poder a la mujer, recordarle que ella es quien tiene en su cuerpo la memoria celular del parto y del amamantamiento, sanar nuestras relaciones entre nosotras mismas porque es la sed de poder las que nos pone una contra las otras, en el pasado remoto, en el momento del parto las mujeres se unían todas para acompañar a la madre, porque sabían los riesgos a los que se enfrentaban (la muerte), no creo que comadronas y doulas no estaban unidas haciendo su trabajo, cada quien tenía claro su rol, aunque no nos llamábamos doulas, siempre en el parto acompañaban las madres, las tías, o las que ya habían parido para ayudar.

Creo que tenemos que tomar acciones más asertivas, debemos trabajar aún más por lo que sentimos y sabemos es lo más lógico. Debemos invocar nuestras diosas internas, a nuestras Artemisas para hacer escuchar nuestras voces y activar más acciones, nuestras Ateneas para establecer estrategias de guerra, nuestras Deméter y Perséfone para recordar la dulzura y la calidez de la maternidad...
La ciencia ya lo ha demostrado , ya hay estudios, testimonios, evidencias científicas, pero no ha sido suficiente, porque al sistema le conviene seguir mal-funcionando, entonces ¿qué debemos hacer?

 ¿Será que tenemos que crear nuestro propio sistema de salud? Casas de parto llevadas por comadronas, doulas, médicos y enfermeras ganados a la humanización del nacimiento... etc? En Centro-América las parteras lo hacen, en México, en Sur-América. Mujeres que viven en zonas rurales, alejadas de la academia, de las facultades de medicina, actúan por la sencilla razón de que son conocimientos heredados de varias generaciones, de que las parturientas no tienen acceso al sistema hospitalario, no hay transporte, están aisladas y alejadas de las ciudades. Y atienden partos en casa, dando consejo no sólo acerca del parto sino de crianza, lactancia natural, remedios naturales accesibles, planificación familiar, son sabias mujeres que actúan por vocación de servicio, por respeto y solidaridad hacia sus semejantes.

Somos muchas y muchos en el mundo y cada día descubrimos más gente que aboga por la humanización del nacimiento, porque hemos hecho consciencia de que debemos actuar, de que se nos está acabando el tiempo, es un problema que tiene que ver en términos más amplios con la sanación de nuestra relación con la MADRE TIERRA, a la que estamos explotando sin consideración, violentando desde sus seres más vulnerables, los animales, la naturaleza y nosotros mismos los humanos que tenemos ciencia, tecnología, herramientas pero que nos hemos olvidado de sentir y no hemos podido encontrar equilibrio y armonía... a pesar de tanto adelanto.

Generamos más violencia y aislamiento con la tecnología cuando una máquina sustituye el contacto piel con piel tan necesaria para sanar un enfermo,  generamos más gastos energéticos cuando una incubadora debe calentar a un bebé y su madre permanece adormilada a pocos metros porque debe descansar después del parto.

Sanar nuestra relación con nosotras mismas es sanar con nuestras madres quienes salieron a la calle a trabajar y nos dejaron en manos de otras personas, y olvidaron cómo es amamantar, cómo es cargar un bebé todo el tiempo (crearon el concepto de que se malcría a un niño o niña si está mucho tiempo en contacto con la mamá, por su propia comodidad y su necesidad de libertad). Es también sanar relaciones competitivas, egoístas, destructoras entre nosotras mismas. Quienes ejercen la violencia en el parto muchas veces son doctoras, enfermeras, pediatras…

 Quienes queremos humanizar el nacimiento debemos empoderarnos también, debemos luchar contra el mensaje de que “no podemos”, de que necesitamos a un doctor que nos dé el status, de que el sistema nos va a dar el espacio. 

Debemos tomarlo y punto, no desde la lucha, sino desde la profunda convicción de que queremos una humanidad más pacífica, amorosa y equilibrada.
Hay que educar, hacer un trabajo de hormigas educando a las mujeres y a los hombres también, a los niños y niñas desde que son pequeñas, las adolescentes.

Lic. Isabella Polito de Lares
Doula. Educadora Prenatal. Terapeuta Corporal

domingo, 12 de agosto de 2012

Un poco más de tiempo en el vientre materno podría beneficiar a los bebés




"Los hallazgos de un estudio de la Universidad de Columbia generan dudas sobre la conveniencia de acelerar el nacimiento al programar partos".  

El tiempo extra permite un mayor desarrollo cerebral y un estudio desarrollado por la Universidad de Columbia indica que quizá también mejores calificaciones en la escuela. En general, se considera que un embarazo es a término cuando se extendió en entre 37 y 41 semanas; los bebés nacidos antes de las 37 semanas se denominan prematuros, y se sabe que tienen más probabilidades de presentar problemas de salud y desarrollo.

Los niños en el estudio eran todos nacidos a término, y la mayoría obtuvo buenos resultados en pruebas de lectura y matemáticas en el tercer grado. Aunque en cantidades marginales, el estudio detectó que un mayor número de niños nacidos a las 37 o 38 semanas tuvo resultados más bajos que los nacidos una o dos semanas después.

Los investigadores y otros expertos dijeron que los resultados indican que la definición de premadurez debe ser reevaluada.

Los hallazgos también generan dudas sobre la conveniencia de acelerar el nacimiento al programar partos por cesárea por el hecho de que las madres estén cansadas de estar embarazadas o porque los doctores estén ocupados, y no por razones médicas, dijeron los investigadores.

Las mujeres deberían "al menos proceder con precaución antes de elegir adelantar su parto", dijo la doctora Kimberly Noble, profesora de pediatría del Centro Médico de la Universidad Columbia y líder de la investigación.

El estudio involucró a 128.000 niños de escuelas públicas de la ciudad de Nueva York, e incluyó a un número considerable de niños de familias marginadas. Pero los autores dijeron que es casi seguro que se hallen resultados similares en otros niños.

De los niños nacidos a las 37 semanas, 2,3% tuvieron muy mala habilidad de lectura y 1,1% tuvo al menos problemas moderados en matemáticas. En comparación, entre los niños nacidos a las 41 semanas, 1,8% presentó problemas de lectura equivalente y 0,9% de matemáticas. Los niños nacidos a las 38 semanas tuvieron riesgos ligeramente menores que los nacidos a las 37 semanas.
Comparados con los niños nacidos a las 41 semanas, los nacidos a las 37 semanas tuvieron 33% más probabilidades de presentar dificultades graves para leer al cursar el tercer grado, y 19% más probabilidades de tener problemas moderados en matemáticas.

"Estos resultados son de suma importancia y predicen futuros logros académicos", dijo Naomi Breslau, socióloga y profesora en laUniversidad Estatal de Michigan. Su propia investigación ha vinculado cocientes intelectuales más bajos a los 6 años de edad en niños que nacieron con el mismo peso que un bebé de 37-38 semanas de gestación, comparados con los que nacieron con mayor peso.

El estudio fue publicado el lunes en la revista Pediatrics.
La investigación "causará una conmoción", dijo la doctora Judy Aschner, profesora de pediatría y directora de neonatología delCentro Médico de la Universidad Vanderbilt. "Aún hay muchos bebés que nacen más o menos por elección a las 37-38 semanas, y la gente piensa 'no es gran cosa, ya están a término'. A mí me parece que sí es gran cosa", dijo Aschner, quien no participó en el estudio.

Aschner dijo que nadie está recomendando retrasar el parto para las mujeres que entran en labor a las 37 o 38 semanas. "No quiero asustar a las madres cuyos bebés vienen a las 37 semanas", dijo. "Pero aquellos que eligen adelantar el parto, en verdad necesitan detenerse"
.
Algunos hospitales, como Vanderbilt, exigen que los obstetras que planeen una cesárea por elección completen una lista de control, y si las casillas apropiadas no están marcadas, la operación no se puede llevar a cabo, dijo Aschner.
En el estudio, 15% de los niños nacieron por cesárea, pero no había información sobre cuántas de éstas fueron por decisión o por necesidad médica. Las cesáreas pueden causar complicaciones de parto que también incrementan la posibilidad de problemas en el desarrollo del infante. Pero los investigadores tomaron eso en cuenta, junto con otros factores de riesgo, incluido bajo peso al nacer, falta de cuidado prenatal, fumar durante el embarazo y situación económica del vecindario, todo lo cual contribuye a pasar apuros académicos. Y aún así descubrieron que nacer a las 37 o 38 semanas era un riesgo adicional.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Gracias a todas estas mujeres que se dan: las Doulas




Copio este artículo sobre las Doulas de la página web de la revista MENTE LIBRE y con el permiso de Elena (¡Gracias!). Nunca será suficiente lo que pueda hacer, humildemente, para dar a conocer esta maravillosa profesión, pues tal cual la considero y la vivo.

Estamos en la sociedad del aquí y ahora, la sociedad de las prisas, de la agresividad, de la falta de respeto, de la exigencia, del hedonismo, del consumismo y un largo etc.

Además, si echamos la vista atrás, nos damos cuenta de que con el discurrir de los años, se notan más estos rasgos negativos en las comunidades donde residimos. Los seres humanos, en paralelo al progreso técnico de nuestra sociedad, estamos cada vez más solos y aislados, lo que resulta paradójico pues la población mundial no para de crecer. Cada vez somos más, y sin embargo, no conocemos a los vecinos, las familias son mucho más reducidas o están lejos, y en muchas ocasiones, existe un palpable distanciamiento emocional entre las personas.

No deja de ser chocante que  el deterioro de nuestra sociedad marche paralelo al deterioro de nuestro planeta.

Aunque, en realidad, este hecho no tiene nada de fortuito. Como bien dice el insigne cirujano y obstetra francés Michel Odent: “Para cambiar el mundo es preciso cambiar la forma de nacer”.

El parto y el nacimiento han pasado de ser sublimes acontecimientos de la naturaleza mamífera femenina a actos medicalizados, solitarios, dirigidos e institucionalizados en exceso.  Parimos en ambientes estresantes, donde nos infantilizan, pasamos hambre, nos ordenan, nos controlan, nos ningunean, nos violentan, y lo que aún es peor, nacemos ansiosos y con miedo en ambientes ruidosos, hostiles, fríos, violentos. En resumidas cuentas, parimos rodeados de dolor, desasosiego, estrés y violencia y nacemos rodeados de dolor, angustia, estrés y violencia.

Nada más nacer, nos separan de nuestra madre, nada más parir nos separan de nuestro bebé. No debe extrañarnos, pues, que la violencia, el egoísmo, el desapego y la indiferencia se hayan instalado alrededor nuestra en todas partes.

La humanidad está, pues, ante un desafío muy complejo. Debemos restablecer los ritmos de antaño, debemos volver a sacralizar el acto del nacimiento y del parto, debemos devolverle a las mujeres la decisión sobre su cuerpo y la vida de sus hijos, debemos recuperar el respeto por lo femenino, por sus ciclos, por sus tiempos, por su espiritualidad. Menarquia, embarazo, parto, lactancia, menopausia han sido dejadas de lado, apartadas e, incluso, escondidas. Tal vez sea el momento de restituirles a las mujeres su espíritu femenino.

Para lograr este difícil reto, existe un grupo de mujeres que se han aliado alrededor del mundo para recuperar su papel de sabias acompañantes, las doulas.

Las doulas existen desde que el ser humano pasó a ser bípedo, pensante y social. Hijas, madres, algunas veces abuelas, mujeres que han pasado por las experiencias de la femineidad y brindan a otras mujeres su apoyo, su conocimiento, su respeto, su protección, su espiritualidad, su amor y su infinita paciencia.

La labor de las doulas es ardua, pero muy enriquecedora. Acompañan a las mujeres en todo el proceso de transformación que significa pasar de ser hija a ser madre. Este cambio sutil, apoyado por una doula, suele resultar una experiencia enriquecedora y sublime.

Durante todos los meses del embarazo y la gestación, en ocasiones incluso antes, la doula prepara e informa a la futura madre y al futuro padre para recibir a su bebé en las mejores condiciones físicas, emocionales y espirituales posibles. Ella contribuye al bienestar de la familia y asienta las bases para que la vida uterina y la vida extrauterina del bebé, del futuro niño y del posterior adulto sean lo más sosegadas, ecuánimes y felices posibles.

A la hora del parto, la doula no se separa de la futura madre, la acompaña en su casa desde las primeras contracciones, la apoya, la sostiene, la relaja, la masajea, la consuela, la alimenta, le sirve de regazo, la ayuda a aliviar el dolor, la comprende, la alienta, e incluso, llegado el caso, le resuelve los problemas administrativos que puedan surgir si la madre ha decidido parir en un hospital.

De hecho, es tal el beneficio del sostén de las doulas en el parto que ya existen estudios científicos basados en datos médicos y antropológicos (la figura de la doula se da en casi todas las culturas) que demuestran lo ventajoso que es para las parturientas contar con una.

Después, una vez nacido el bebé, el apoyo, la experiencia y el amparo de estas sabias mujeres, le resulta indispensables a las madres para afrontar con total tranquilidad la ambivalencia del puerperio. No debemos olvidar, que el puerperio es un periodo dentro de la vida de la mujer por lo general muy ambiguo en el que se unen la felicidad por tener en brazos al tan deseado bebé, con el cansancio, la falta de sueño, la reactivación de patrones infantiles y los cambios hormonales y físicos. Una vez más, la familia se encontrará con el soporte incondicional de la doula para unir sus vínculos, superar todos los obstáculos que puedan surgir y para salir reforzada de este periodo de tanto crecimiento espiritual.

Además, estas mujeres, que ya han pasado por todas estas experiencias, le transmitirán a sus protegidas todo su conocimiento sobre Lactancia Materna, sueño del bebé, hitos evolutivos, espiritualidad materna, cuidados básicos, y crianza.

La tarea de la doula podríamos, por lo tanto, enmarcarla dentro de una línea holística dirigida tanto a lo físico, como a lo emocional y lo espiritual. En la parte física hay que resaltar que nunca realizan ningún control médico, esas son tareas de matronas y obstetras muy alejadas de su cometido.

En parte, gracias a la generosa labor de las doulas, estamos asistiendo paulatinamente al resurgir del respeto hacia la femineidad y sus ciclos. Estas profesionales, con gran experiencia y preparación a sus espaldas, han rescatado del olvido lo que significa el arte del acompañamiento. Ya no tenemos que enfrentarnos aisladas a las dudas del embarazo, ya no tenemos que parir solas, ya no pasaremos afligidas, asustadas o ansiosas los primeros días del bebé en casa, ya no criaremos a nuestros niños sin apoyo. Las doulas nos acompañan y nos guían hacia la recuperación del instinto femenino, el cual, nunca debimos abandonar por el camino del progreso.

Gracias a todas estas mujeres que se dan y regalan todo su tiempo para contribuir al bien de las familias y, por ende, de la humanidad. Su labor jamás estará suficientemente pagada ni recompensada.

sábado, 21 de julio de 2012

La ley del esfinter



Quiero compartir esta entrada de El Blog de una Doula  pues es algo que recuerdo haber escuchado por primera vez durante mi formación y algo de lo que apenas se sabe. Con tu permiso Dara.

 LA LEY DEL ESFINTER, de Ina May


Ina May Gaskin, la madre de la matronería moderna ha acuñado un término llamado “La ley del esfínter”. Esta ley declara:

Los esfínteres (incluyendo el anal, cervical y vaginal) son los responsables de traer a tu bebé al mundo. Si los esfínteres están apretados, el parto no progresará y habrá más dolor.

¿Qué es exáctamente la ley del esfínter de Ina May?

1. El esfínter anal, el cervical (el cuello del útero) y el vaginal funcionan mejor en una atmósfera de intimidad y privacidad. Por ejemplo, un baño con pestillo o un dormitorio donde las interrupciones son improbables o imposibles.

2. Estos esfínteres no se pueden abrir a la fuerza ni responden bien a órdenes de pujar o relajar.

3. Cuando el esfínter está en proceso de apertura, se puede cerrar repentinamente si la persona se enfada, asusta, es humillada o consciente de sí misma. ¿Por qué? Los niveles altos de adrenalina en el torrente sanguíneo no favorecen (y muchas veces impiden) la apertura de esfínteres. Estos factores inhibidores son una razón importante por la cual las mujeres en las sociedades tradicionales normalmente escogen otras mujeres, excepto en circunstancias extraordinarias, para acuompañarlas y atenderlas durante la dilatación y el parto.

4. El estado de relajación de la boca y la mandíbula está directamente relacionado a la habilidad del cérvix, la vagina y el ano para abrirse completamente.

Insisto, y en otras palabras:

Boca abierta = Cérvix abierto
Garganta abierta = Vagina abierta

Es casi imposible parir con eficacia con los labios apretados y la garganta cerrada. Puedes intentarlo ahora mismo… cuando relajas la mandíbula, abres la boca y la garganta, las nalgas se relajan automáticamente y te undes en la silla. Ina May habla de los beneficios de los besos, y de mantener la boca y los labios sueltos y abiertos. Besar también provoca la segregación de oxitocina y otras hormonas del amor que elevan la tolerancia al dolor y aceleran el parto

lunes, 9 de julio de 2012

Buscar la ayuda de una Doula



Estupendo este artículo de María Arroyo sobre las Doulas. Os invito a que lo leías y reflexionéis sobre el tema.  Es mejor informarse antes y luego cada cual que decida lo que le pueda interesar.

Antes de que los bebés nacieran en hospitales, y de que los ginecólogos controlaran el proceso del embarazo, la red de mujeres que rodeaban a la gestante (madres, amigas, vecinas) le proporcionaba la información y conocimientos necesarios, principalmente a base de las experiencias vividas.

En la sociedad actual, esta transmisión se ha perdido y las mujeres se enfrentan a la maternidad solas y sin referentes cercanos. Por eso, ha surgido la figura de la doula, mujeres que acompañan durante el embarazo, el parto y el posparto informando de todo lo necesario

¿Qué es una doula?

“Las doulas, nos explica María Arroyo –doula en Madrid y responsable de la web www.doulas.es  son mujeres, en su mayoría madres, que acompañan durante el embarazo, el parto y el posparto. Su labor fundamental es proporcionar información y dar apoyo, tanto físico como emocional, durante estas etapas, para ayudar a conseguir una vivencia gozosa de la maternidad. Se trata de brindar el apoyo que tradicionalmente se obtenía mediante una red de mujeres y que actualmente se está perdiendo”.

La doula te ayudará a vivir un embarazo consciente, te informará sobre las distintas opciones de parto, te enseñará a confiar en tu cuerpo, invitándote a ser la verdadera protagonista del parto junto con tu bebé, y será tu apoyo incondicional durante el parto y el puerperio, acompañándote en la búsqueda de la mamá que llevas en tu interior, y que es la mejor madre para ese bebé.

“Nosotras –cuenta María- abogamos por un sistema de atención al parto en el que se permita a las mujeres tener mayor capacidad de decisión sobre sus propios cuerpos durante el proceso de parto, en el que se humanice la relación entre los padres y el personal médico. La clave está en que las mujeres tengan la información suficiente y las posibilidades reales para poder escoger una opción de parto que les permita disfrutar y ser las protagonistas, junto con sus bebés y parejas, de un momento de gran intensidad emocional para todos ellos”.


¿Cómo surgió la iniciativa doulas?

La figura de la doula –puntualiza María- apareció en EE UU a raíz del estudio “Mothering the mother” realizado por Klaus y Kennell en 1993. En este estudio, se comprobó que las mujeres que contaban con el apoyo de otra mujer con unas nociones básicas sobre el nacimiento presentaban un menor índice de cesáreas, una reducción en la duración del trabajo de parto, menor necesidad de solicitar analgesia, etc. Además, se comprobó que estas madres tenían un menor nivel de ansiedad en el posparto, se mostraron mucho más seguras en su relación con el bebé, tuvieron un mayor éxito duración de la lactancia y se sintieron, en general, más satisfechas respecto a la experiencia del parto y posparto inmediato.

Tradicionalmente, los conocimientos sobre el embarazo, parto y puerperio, se transmitían de madres a hijas, o entre mujeres de la misma familia o del mismo pueblo. Estos conocimientos no se referían sólo a la fisiología, sino a las necesidades emocionales: los distintos estados de ánimo, miedos, incertidumbres...

En la sociedad actual, las redes de apoyo entre mujeres se han diluido en gran medida. Por un lado, la familia nuclear hace que sea una pareja sola la que afronte la etapa de maternidad. Por otro lado, el aumento de la movilidad laboral hace que la pareja está alejada de su familia o amigos más íntimos. En general, hoy en día las mujeres se enfrentan a la maternidad solas y sin referentes cercanos, dentro de una sociedad en que la maternidad está bastante desvalorada y superficializada.

Este conjunto de cosas hace que las experiencias que se suelen compartir entre madres, en el parque o a la salida de guarderías y colegios, pasen por alto sensaciones profundas y reales como los sentimientos contradictorios ante el embarazo (la inmensa alegría que supone la noticia del embarazo, lleva asociada sentimientos de temor, de inseguridad respecto al momento, a la capacidad de salir a delante), frustraciones por partos que no resultaron el momento emotivo y milagroso que se esperaba (mala información antes y durante el mismo, sentimientos de indefensión, de maltrato por el empleo de prácticas agresivas contra la madre o el bebé), lactancias fracasadas y, en general, desconcierto porque parece que ninguna otra mujer sintió antes algo parecido.

Las primeras doulas en España comenzaron a trabajar a finales de los 90. En los últimos años, la demanda de mujeres que solicitan sus servicios está aumentando considerablemente.


¿Cómo ser una doula?

Actualmente –explica María Arroyo- no existe una formación reglada en España. Sin embargo, desde hace varios años, se imparten cursos reconocidos por otras asociaciones extranjeras de doulas y en los que participan obstetras y terapeutas como Michel Odent, Liliana Lammers o Laura Gutman. Su formación abarca conocimientos sobre fisiología del embarazo, parto y puerperio, de puericultura, lactancia, educación prenatal...

Si bien no existe ningún requisito específico para formarse como doula, es un trabajo que requiere de una gran sensibilidad, capacidad de empatizar y, sobre todo, de gran discreción para acompañar todo el proceso respetando los deseos y necesidades de la pareja y reforzando la confianza en ellos mismos.


¿Cómo ayudan a las embarazadas?

Estudios científicos han demostrado que el apoyo emocional que aporta la doula se traduce en resultados sobre el desarrollo del parto tan importantes como los siguientes:

Durante el trabajo de parto y el parto:

• reducción de las tasa de cesáreas en un 50%.

• reducción de la duración del trabajo de parto en un 25%.

• reducción de las peticiones de epidural en un 60%.

• reducción de un 30% en el uso de analgesia.

• reducción de un 40% en el empleo de fórceps.

Durante el posparto, las mujeres que contaron con el apoyo de una doula 6 semanas después del parto mostraron:

• menos ansiedad y depresión posparto.

• mayor confianza con su bebé.

• mayor satisfacción (un 71% de casos frente al 30% de los casos estudiados que no contaron con la presencia de una doula).

• mayor probabilidad de una lactancia exitosa (52% frente a 29%).

Para Mariana, que dio a luz con la ayuda de una doula, “el apoyo de ésta nos permitió hacer que la parte del parto que transcurrió en el hospital fuese lo más natural y agradable dentro de los límites posibles. Estoy muy feliz de haber logrado tener un parto natural después de haber tenido una cesárea previa. Estoy segura de que no lo hubiese logrado sin el apoyo de mi doula”.


¿Cómo son los cursos de ayuda?

Normalmente, explica María Arroyo, las doulas trabajamos mediante entrevistas personales con las parejas que solicitan nuestros servicios. En estas entrevistas les damos la información necesaria para ayudarles a elegir la opción de parto que más se adecúa a sus deseos, su forma de ser y sus necesidades.

Se suelen realizar varias entrevistas antes del alumbramiento, para poder establecer una relación de confianza, que permita reconocer las necesidades de la madre durante el parto y darle el apoyo que necesite. Se trabaja para que ellas mismas sean capaces de reconocer dichas necesidades y de confiar en su instinto y en su propio cuerpo de cara al proceso que van a llevar a cabo.

El acompañamiento que se hace durante el posparto depende de las necesidades de la madre. Puede ceñirse a un par de visitas o bien tratarse de un acompañamiento más prolongado durante los primeros meses de vida del bebé. Es por esta razón que suele haber doulas especializadas en partos y otras en pospartos.

Por otra parte, hay doulas con una formación complementaria que realizan cursos específicos para embarazadas y mamás con bebés pequeños, por ejemplo, de yoga, de masaje, de reflexología, etc.




viernes, 22 de junio de 2012

Ser Doula: un camino lento.



Cada vez son más las personas que saben qué es una Doula. Afortunadamente, a través de los medios de comunicación se nos está conociendo,  han sido varias las compañeras que han salido para comentar acerca de esta maravillosa ocupación.

Durante este tiempo mi empeño ha sido el darnos a conocer. Así, y a título personal, he estado acudiendo a centros de salud, a grupos de lactancia, a guarderías, a herbolarios… realizando un taller-presentación y comentando con las mujeres cuántas dudas surgen acerca del acompañamiento y las posibilidades reales que existen de que éste sea llevado a cabo.

En bastantes casos y tras terminar el coloquio, alguna madre comenta ¡ojalá lo hubiera sabido antes! Y es que mi interés en que las mujeres que van a ser madres conozcan la figura de la Doula va mucho más allá de cualquier interés mundano. Porque estoy convencida de que una mujer informada y acompañada es una mujer más segura y más confiada, aspectos importantes durante el embarazo y que contribuyen para tener un buen parto.

Pero he de decir que todavía nos queda mucho por hacer, ya que Ser Doula no está considerada una profesión ni tiene un reconocimiento “oficial”, lo cual es una verdadera lástima.  Muchas madres, saben que la Doula en el momento del parto les aporta una confianza que ningún otro personal sanitario les puede dar. Porque saben que es la persona con la que ha compartido tiempo de escucha y la que, con una mirada silenciosa, sabe cuáles son sus sentimientos, sus temores, sus deseos…

Hace poco contactó conmigo una madre de otra nacionalidad. Vivía en nuestra Comunidad y estaba buscando una Doula que la acompañara durante el parto de su primer hijo, además del padre de la criatura. Por sus palabras deduje la poca información que tenía respecto a lo que aquí marcan las normas en los hospitales… y tras una larga conversación aceptó con gran pesar que, en el proceso del parto en un hospital concertado, estaría sin la Doula que tanto había deseado, sin esa compañía de la que las amigas en su país de origen le habían recomendado porque allí es una persona reconocida y habitual en los partos hospitalarios… y me dolió en el alma. Pero las cosas están así.

Cada vez somos más Doulas, cada vez son más las mujeres que acuden a formarse para tal función. Mi deseo es que en un tiempo no muy lejano, cada madre pueda elegir dónde y con quien quiere recibir a sus hijos cuando lleguen a la vida. Que la figura de la Doula sea considerada la compañía ideal como soporte emocional para una mujer en un trance único y precioso, en un momento muy especial de su vida, en un momento tan trascendental como es parir a un hijo.

jueves, 14 de junio de 2012

El programa"Baby Boom" y El Parto es Nuestro



Como estoy totalmente de acuerdo con esta nota de prensa, copio íntegramente el comunicado que ha realizado la Asociación El Parto es Nuestro en torno al reality show "Baby Boom" emitido por La Sexta, suscribiendo todas y cada una de sus palabras.

Nota de Prensa: El programa “Baby Boom” graba y emite la violencia obstétrica

Nota de prensa, junio 2012 

Desde la asociación El Parto es Nuestro y otras asociaciones que trabajan por la mejora de la atención al parto, queremos llamar la atención sobre la gravedad que supone el hecho de que el programa “Baby Boom” (“La Sexta”), esté emitiendo partos en los que se muestran como normales y aceptables numerosas prácticas que incumplen repetidamente las recomendaciones para una adecuada atención al parto del Ministerio de Sanidad y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El pasado 27 de abril “la Sexta” estrenó el programa “Baby Boom”, que nos muestra en una serie de capítulos semanales cómo es la atención de los partos de las mujeres y de los nacimientos de los bebés en la Maternidad del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
Detallamos aquí algunos de los ejemplos de malas prácticas observadas en el programa:
  • Prácticamente todas las mujeres dan a luz tumbadas sobre la espalda e inmovilizadas durante todo el periodo del expulsivo (litotomía).
  • Se realizan prácticas clínicas desaconsejadas de forma sistemática: aplicación de enemas, administración de oxitocina sintética, amniorrexis, monitorización continua, posturas forzadas, pujos dirigidos, episiotomías por rutina, maniobra de Kristeller, etc.
  • No se ofrecen alternativas a la analgesia epidural.
  • Se niega a la parturienta el derecho a acompañamiento continuo.
  • Tras el nacimiento, se observa en muchos casos la separación de la madre y del bebé, no se realiza el contacto piel con piel ininterrumpido entre madre e hijo.
  • Algunos facultativos regañan a las parturientas culpándolas por “no colaborar”, “no empujar bien”, “tener la culpa de que el bebé nazca sin respirar”, etc.
  • Falta de empatía y apoyo en casos especiales como un parto posterior a la muerte de un hijo. Se evidencia la falta de conocimiento respecto a los procesos de duelo.
  • Se mantiene un lenguaje paternalista, infantil y obsoleto.
  • No se ofrece toda la información debida en los momentos en que los profesionales realizan intervenciones, ni se tiene en cuenta el consentimiento informado.
  • Se pone claramente de manifiesto un desconocimiento general hacia el proceso fisiológico del parto (preguntas irrelevantes en momentos poco oportunos, falta de intimidad, desatención a necesidades concretas de cada mujer o pareja, etc.).
  • Los paritorios no presentan ambientes adecuados, lo cual perjudica el desarrollo natural de un proceso fisiológico como es el parto: iluminación artificial excesiva, falta de intimidad y comodidad, todo el material quirúrgico a la vista, y otros detalles similares.
De forma generalizada, el programa muestra a las mujeres inmovilizadas y reducidas al triste papel de espectadoras de su propio parto, sin opción de participación ni de decisión.
Entendemos “Baby Boom” como un documento televisivo sobre la violencia obstétrica, que da difusión y retransmite como nunca antes el maltrato hacia la mujer y su bebé en el proceso del parto.
Con este mensaje queremos informar y concienciar a toda la sociedad española y especialmente a las embarazadas. Animamos a todas las personas a informarse y solicitar una mejor atención al parto, acorde a los conocimientos más actualizados, a la evidencia científica y a las recomendaciones de la OMS y del Ministerio de Sanidad de España.

viernes, 8 de junio de 2012

Vientre de mujer: documental


Con placer (y con su permiso) comparto este último estudio de Mónica Felipe- Larralde en torno al útero y de qué manera los estereotipos de mujer creados a través del cine, de la moda… llegan a influir en nuestros cuerpos, o lo que es peor, en nuestras mentes.

Como mujer madura y después de haber gestado, parido y amamantado a tres hijos,  sé lo que significa aceptar este vientre medianamente prominente y relajado (que no flácido). Y en momentos como estos lamento que mi memoria flaquee, porque hace algún tiempo leí una novela –cuyo título no recuerdo- en la cual había una frase que me caló hondo, pues me veía identificada en ese momento.

En la novela, en el transcurso de una relación de pareja entre personas adultas, ella muestra cierto rechazo a su cuerpo, pero él, su partenaire, muy cariñosamente le habla de la belleza que se esconde tras la morbidez de ese vientre fecundo…


"Aparece un nuevo modelo de mujer: extremadamente delgada, adolescente, casi andrógina, con un cuerpo no desarrollado. Son los años sesenta, los años del despertar, de la búsqueda de libertades de la mujer, de cambios de normas y paradigmas. Es señalable que, cuanto más libre se hacía la mujer, tanto más cambiaba su cuerpo hacía lo rectilíneo. Una evidencia de que la libertad y la maternidad no parecían caber en el mismo cuerpo." 

"En el mundo de la moda y el espectáculo (los que marcan las tendencias e imponen modelos), el vientre femenino ha desaparecido. No existe. No está. Podría ser una anécdota sino fuera porque lo que oculta el abultado vientre de una mujer es un útero relajado."

"Los arquetipos de belleza occidentales no son tan inocentes como podíamos imaginar. Desde la más tierna infancia, las niñas juegan con muñecas que presentan un tipo de mujer extremadamente delgado. Una Barbie posiblemente tendría problemas de infertilidad al no tener suficiente índice de grasa corporal. Una delgadez extrema que nos déja exhaustas y desvitalizadas, lángidas y cansadas… débiles y sumisas. Muñecas infames que van moldeando la delicada percepción que sobre el propio cuerpo tienen las niñas desde la más tierna infancia."

"En cualquier paseo, los escaparates nos ofrecen maniquíes (en ocasiones sin cabeza) que nos interrogan desde el cristal: y tú, ¿eres como yo? En esta sociedad es imposible escapar al dominio absoluto de este modelo de mujer delgada, sin vientre, que se esfuerza en ser atractiva para los demás a pesar de sí misma, que se hace más pequeña, más fina, que se embellece con afeites y cosmética, que acude a la cirugía estética, que va a la moda, que compra y consume, que es pasiva/receptora y no activa/creadora de su propio modelo de ser…"

"¿Por qué querríamos renunciar a la fuente de placer que proporciona el útero relajado y el vientre? ¿Es una estrategia inconsciente (o no) del patriarcado para castrarnos aún más? ¿No será, al final, un elemento más de sometimiento? Lamentablemente, mi respuesta es que los modelos de ser mujer en una sociedad no nacen de la casualidad. Tienen una funcionalidad y en este caso, me parece que demasiado evidente. Romper el placer y la sensualidad en la mujer de forma que no goce demasiado, que se someta por falta de vigor y vitalidad, que luche contra su propia naturaleza para sentirse aceptada por terceros, es la demostración de las huellas del patriarcado en nuestro cuerpo de mujer." 


lunes, 28 de mayo de 2012

7 de junio: Día Mundial por los derechos del Nacimiento




La Plataforma pro Derechos del Nacimiento estableció el día 7 de junio para celebrar  el  Día Mundial por los Derechos del Nacimiento. Está constituida por un grupo de personas, profesionales de diversos campos, padres... que tienen entre sus objetivos procurar que los nuevos "ciudadanos" entren en el mundo de la forma menos traumática posible.
Quiero señalar las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud acerca del cuidado perinatal y  para establecer un buen contacto entre madre e hijo:


Recomendaciones extraídas de un informe sobre Tecnologías de Parto Apropiadas publicado por la OMS en abril de 1985.

Estas recomendaciones tienen por base el principio de que cada mujer tiene el derecho fundamental de recibir atención prenatal apropiada; que la mujer tiene un papel central en todos los aspectos de esta atención, incluso participar en la planificación, realización y evaluación de la atención; y que los factores sociales, emocionales y psicológicos son decisivos en la compresión e instrumentación de la atención prenatal apropiada.

1. Toda la comunidad debe ser informada sobre los diversos procedimientos que constituyen la atención del parto, a fin de que cada mujer pueda elegir el tipo de atención que prefiera.

2. Debe fomentarse la capacitación de obstétricas o matronas profesionales. Esta profesión deberá encargarse de la atención durante los embarazos y partos normales, así como del puerperio.

3. Debe darse a conocer entre el público servido por los hospitales información sobre las prácticas de los mismos en materia de partos (porcentajes de cesáreas, etc.)

4. No existe justificación en ninguna región geográfica para que más de un 10 al 15% sean por cesárea.

5. No existen pruebas de que se requiera cesárea después de una cesárea anterior transversa del segmento inferior. Por lo general deben favorecerse los partos vaginales después de cesáreas, donde quiera que se cuente con un servicio quirúrgico de urgencia.

6. No existen pruebas de que la vigilancia electrónica del feto durante el trabajo de parto normal tenga efectos positivos en el resultado del embarazo.

7. No está indicado el afeitado de la región pública ni los enemas preparto.

8. Las embarazadas no deben ser colocadas en posición de litotomía (acostada boca arriba) durante el trabajo de parto ni el parto. Se las debe animar a caminar durante el trabajo de parto y cada mujer debe decidir libremente la posición que quiere asumir durante el parto.

9. No se justifica el uso rutinario de la episiotomía (incisión para ampliar la abertura vaginal)

10. No deben inducirse (iniciarse por medios artificiales) los partos por conveniencia. La inducción del parto debe limitarse a determinadas indicaciones médicas. Ninguna región geográfica debe tener un índice de trabajos de parto inducidos mayor al 10%.

11. Debe evitarse durante el parto la administración por rutina de fármacos analgésicos o anestésicos que no se requieran específicamente para corregir o evitar una complicación en el parto.

12. No se justifica científicamente la ruptura artificial de membranas por rutina.

13. El neonato sano debe permanecer con la madre cuando así lo permita el estado de ambos. Ningún procedimiento de observación del recién nacido justifica la separación de la madre.

14. Debe fomentarse el inicio inmediato del amamantamiento, inclusive antes de que la madre salga de la sala de partos.

15. Deben identificarse las unidades de atención obstétricas que no aceptan ciegamente toda tecnología y que respetan los aspectos emocionales, psicológicos y sociales del nacimiento. Deben fomentarse las unidades de este tipo y los procedimientos que las han llevado a adoptar su actitud deben estudiarse, a fin de que sirvan de modelos para impulsar actitudes similares en otros centros e influir en las opiniones obstétricas en todo el país.

16. Los gobiernos deben considerar la elaboración de normas que permitan el uso de nuevas tecnologías de parto sólo después de una evaluación adecuada.


DECÁLOGO DE LOS DERECHOS DEL NACIMIENTO



1º El bebé tiene derecho al reconocimiento de su capacidad física y emocional, en su vida intrauterina y extrauterina y, especialmente, durante el tránsito entre ambas.

2º El bebé intraútero tiene derecho a que el bienestar emocional de su madre no sea alterado por un exceso y abuso de controles durante la gestación.

3º El bebé y su madre tienen derecho a que se respeten el momento, ritmo, ambiente y compañía en el parto-nacimiento y a que el mismo transcurra de forma fisiológica. Un bebé y madre sanos tienen derecho a no ser tratados como enfermos.

4º El bebé y su madre tienen derecho a intimidad y respeto antes, durante y después del nacimiento-parto.

5º El bebé y su madre tienen derecho a permanecer juntos en las horas y días siguientes al nacimiento. Ninguna exploración ni estancia hospitalaria justifica la separación de ambos.

6º El bebé tiene derecho a disfrutar de lactancia materna a demanda, al menos, durante el primer año. A que durante su estancia en hospital se respeten los "10 pasos para una lactancia feliz" establecidos por UNICEF y la OMS y recomendados por la Asociación Española de Pediatría.

7º El bebé tiene derecho a ser atendido personalmente por su madre, como mínimo, durante el primer año. La madre tiene derecho a disfrutar del contacto íntimo con su bebé cuanto crea necesario.

8º El bebé prematuro tiene derecho a permanecer pegado al cuerpo de su madre hasta que adquiera el peso y las condiciones óptimas de salud. Ninguna unidad de neonatología es más saludable para el bebé que la piel materna.

9º El bebé tiene derecho a permanecer pegado al cuerpo de su madre durante los primeros meses de vida extrauterina. El contacto cuerpo a cuerpo es vital para instaurar en él la seguridad y la confianza.

10º El bebé tiene derecho a que sean sus padres quienes personalmente tomen las decisiones y quienes para ello busquen la información relacionada con su bienestar.