viernes, 22 de junio de 2012

Ser Doula: un camino lento.



Cada vez son más las personas que saben qué es una Doula. Afortunadamente, a través de los medios de comunicación se nos está conociendo,  han sido varias las compañeras que han salido para comentar acerca de esta maravillosa ocupación.

Durante este tiempo mi empeño ha sido el darnos a conocer. Así, y a título personal, he estado acudiendo a centros de salud, a grupos de lactancia, a guarderías, a herbolarios… realizando un taller-presentación y comentando con las mujeres cuántas dudas surgen acerca del acompañamiento y las posibilidades reales que existen de que éste sea llevado a cabo.

En bastantes casos y tras terminar el coloquio, alguna madre comenta ¡ojalá lo hubiera sabido antes! Y es que mi interés en que las mujeres que van a ser madres conozcan la figura de la Doula va mucho más allá de cualquier interés mundano. Porque estoy convencida de que una mujer informada y acompañada es una mujer más segura y más confiada, aspectos importantes durante el embarazo y que contribuyen para tener un buen parto.

Pero he de decir que todavía nos queda mucho por hacer, ya que Ser Doula no está considerada una profesión ni tiene un reconocimiento “oficial”, lo cual es una verdadera lástima.  Muchas madres, saben que la Doula en el momento del parto les aporta una confianza que ningún otro personal sanitario les puede dar. Porque saben que es la persona con la que ha compartido tiempo de escucha y la que, con una mirada silenciosa, sabe cuáles son sus sentimientos, sus temores, sus deseos…

Hace poco contactó conmigo una madre de otra nacionalidad. Vivía en nuestra Comunidad y estaba buscando una Doula que la acompañara durante el parto de su primer hijo, además del padre de la criatura. Por sus palabras deduje la poca información que tenía respecto a lo que aquí marcan las normas en los hospitales… y tras una larga conversación aceptó con gran pesar que, en el proceso del parto en un hospital concertado, estaría sin la Doula que tanto había deseado, sin esa compañía de la que las amigas en su país de origen le habían recomendado porque allí es una persona reconocida y habitual en los partos hospitalarios… y me dolió en el alma. Pero las cosas están así.

Cada vez somos más Doulas, cada vez son más las mujeres que acuden a formarse para tal función. Mi deseo es que en un tiempo no muy lejano, cada madre pueda elegir dónde y con quien quiere recibir a sus hijos cuando lleguen a la vida. Que la figura de la Doula sea considerada la compañía ideal como soporte emocional para una mujer en un trance único y precioso, en un momento muy especial de su vida, en un momento tan trascendental como es parir a un hijo.

2 comentarios:

  1. ¿dónde estabais hace 16 años????? los miedos que yo pasé, las preguntas que nadie contestaba...
    AAYYYSSSS,
    descubriros ahora ha sido genial, haceis mucha falta!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ay cielo! Hace 16 años yo misma no sabía que existían las Doulas. Pero ahora hago todo lo que está en mis manos para que no suceda lo que a ti te sucedió.
      Gracias por opinar.
      Saludos.

      Eliminar

Si te apetece decir algo, hazlo. Tras ser revisado, tu comentario será publicado. O no...
Si no usas ninguna cuenta, ELIGE la opción Nombre/URL, luego ESCRIBE tu nombre o nick y deja en blanco URL.
Dale a continuar, escribe tu comentario, pincha en PUBLICAR un comentario.