domingo, 23 de marzo de 2014

Yo NO aconsejo


Yo no aconsejo. 

No. 
Yo acompaño. 
Una delgada línea divide un consejo paternalista 
de elegir en libertad. 
Mis consejos se basan en mis creencias.
Mis creencias no son siempre adecuadas parahttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png otra persona. 
En el acompañamiento no cabe el error, el juicio, ni la culpa. 
Ella decide según sus circunstancias, sus necesidades, su sentir. 
Ella decide. 
Yo no tengo expectativas.
Yo la acompaño. 


Yo no aconsejo. 
No.
Yo acompaño. 
Una fina frontera nos convierte en salvadoras o invisibles. 
Un paso más o menos y seré grande o simplemente útil. 
Un clic y habré pasado de protagonista a figurante. 
No es mi peli.
Es suya. 
Yo acompaño el guión que ella escribe 
sin cuestionar las comas o los actores secundarios. 
No dirijo. 
Ella grita “acción” cuándo y cómo necesita. 


Yo no aconsejo. 
No. 
Yo acompaño. 
No disfrazo de respeto mi opinión. 
No fijo un recorrido único y obligatorio parahttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png quien acompaño. 
Es su meta, no la mía. 
Ella decide, con toda la información (toda, toda, toda) 
qué camino andar.
Ella es libre de cambiar de dirección, de sentido, de destino, 
en cualquier momento. 
Ella es libre. 
Libre. 
Y yo la acompaño. 
No la aconsejo. 
No. 
Yo voy con ella al fin del mundo,
o a casa de su suegra. 



Texto de Laura Rodriguez Sayd publicado en Tierra Roja





¿Qué somos las doulas?





¿QUÉ SÓMOS LAS DOULAS?

Las doulas somos mujeres que acompañamos a otras mujeres durantehttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png su maternidad, a lo largo de todos o algunos de los siguientes procesos:

©       Antes de la concepción: Preconcepción, concepción y/o infertilidad.
©       Embarazo - Parto - Posparto (inmediato, extenso).
©       Adopción.
©       Pérdidas y duelo.

Este acompañamiento consiste en ofrecer apoyo y soporte emocional y en aportar información cuando es requerida, siempre de modo complementario al de el/la profesional que atienda a la mujer (preferentemente la matrona). No es en modo alguno un acompañamiento sanitario.

¿CÓMO ACOMPAÑAMOS?

Las doulas nos situamos siempre junto a la mujer, a su lado y de su lado, siendo conscientes de nuestras propias emociones, capacidades y limitaciones.

Acompañar es ser testigo de momentos únicos en la vida de una mujer y esto implica respetar sus decisiones y no emitir juicios sobre ellas. Acompañar no es dirigir, ni guiar, ni interferir, ni asesorar, ni buscar un final diferente para ningún proceso.

Acompañamos con honestidad y con humildad. Honestidad sobre la propia experiencia yformaciónhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png. Honestidad sobre lo que se puede y no se puede conseguir, sobre lo que se puede o no se puede prometer y comprometer de una misma y de su tiempo. Humildad para no convertirse en protagonista y para no intervenir e interferir con las decisiones de la pareja nunca, incluso cuando pensemos que podríamos mejorar el desenlace de la situación que se plantee.

¿Con qué herramientas contamos para esto? Contamos con la escucha activa  y el profundo conocimiento de cada uno de los procesos que se acompañan, así como nuestra propia experiencia como mujeres y como acompañantes. Sólo conociéndolos en profundidad es posible no interferirlos, no intentar acortarlos o suavizarlos y acompañarlos con confianza. Sólo entendiendo y comprendiendo la naturaleza de cada proceso puede ser éste respetado.

Por esta razón es necesario que las doulas nos formemos sobre fisiología y anatomía de la mujer, sobre las emociones que la embargan y las características sociológicas que la rodean. En este sentido, más allá de la formaciónhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png teórica, es necesario un continuo trabajo personal de manera que el acompañamiento no sea sólo “un trabajo”, sino también una actitud, una manera de comprender, respetar y estar al lado de las mujeres.

LA ESPIRITUALIDAD Y LAS DOULAS

Conocemos y reconocemos que cada persona, y por ello cada doula, tiene sus propias creencias, su propio camino espiritual (o no), su manera de entender la vida, los nacimientos, la maternidad y a las propias mujeres.

Creemos que el camino personalhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png, espiritual, consciente (le llamemos como le llamemos) de cada una, nos enriquece y enriquece nuestro trabajo. Pero eso no lo convierte en absoluto en parte de nuestra labor ni de la formaciónhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png de doulas".

Marzo de 2014

Grupo de trabajo sobre la profesión de la doula



jueves, 6 de marzo de 2014

¿Por qué Doula?



A través del tiempo y la experiencia, estoy pudiendo constatar que muchas mujeres quieren ser Doulas a raíz de su propia vivencia personalhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png.  O por situación de desempleo, pensando que pueden hacerhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png de esto una profesión.

Y reflexiono en voz alta.

Dada la situación socio-sanitaria en que se haya la mayoría de los hospitales que atienden partos y dada la cantidad de experiencias negativas e incluso traumáticasen que algunas madres quedan inmersas tras sus propios partos, surge en algunas de ellas la necesidad de ocuparse en algo que hacer para que a otras no les pase lo que a mí me pasó  y de ahí acuden a una formación parahttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png ser Doula.  También, mujeres que no han vivido en carne propia la experiencia de la maternidad y siendo Doula intentan quitarse esa espina.  Y mujeres que han tenido una experiencia gratificante de acompañamiento y deciden ser ellas mismas quienes adopten ese rolparahttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png estar al lado de nuevas madres…  Cada una con sus motivos, todos respetables. Pero...

Algo muy importante quedó en mi recuerdo durante la formación que realicé con Doulas de Alicante: fueron los temas que hacían referencia a la sanación de las propias heridas, algo que considero absolutamente imprescindible para ser Doula.  Entiendo que, puede resultar complicado acompañar a una madre si yo misma arrastro una herida emocional sin cerrar, pues siempre se puede correr el riesgo de que ante cualquier situación vulnerable, ésta se reabra. Tampoco imagino como será acompañar a una madre en su parto y a su bebé recién nacido... si nunca se ha parido.

Con toda sinceridad, creo que sería honesto hacer una introspección antes de tomar esta decisión de ser Doula, incluso si es necesario, realizar una terapia propia y sumergirse en aquello que nos dejó dolidas tras nuestros experiencias, aquello que, aún sin diagnosticar pudo haber supuesto una depresión pos parto en toda regla y que, tal vez,  no escuchamos y sanamos por no saber reconocer o por no tener a dónde acudir.

Creo que algo tan emocional como es el acompañamiento a una mujer en un estado máximo de vulnerabilidad como es un parto,como es una maternidad recién estrenada, no puede depender solamente de nuestra propia experiencia, de nuestra situación laboralhttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png o económica. Sinceramente, creo que ha de ser algo puramente vivencial y vocacional para poner el alma en ello. Creo, también, que hay que ser realistas y valorar la situación de disponibilidad con que se cuentahttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png para poder atender en caso de llamada.

En fin, no dejan de ser reflexiones en voz alta. Como ya sabemos, las Doulas hemos existido siempre, pero durante unas épocas en que las mujeres estábamosconectadas con nosotras mismas y con la Naturaleza, en unos tiempos en que se vivía más en tribu y se compartía entre iguales, en unos momentos en que no había tanto desequilibrio emocional, ni tanta herida ni tanta soledad...

Hoy, algunas mujeres estamos buscando un acercamiento y una reconexión con nuestra esencia y creo que todavía queda trabajohttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png por hacer.  Creo que sigue siendo necesario encontrarse a una misma, saber qué es lo que deseamos, lo que realmente necesitamos, lo que somos capaces de ofrecer y desdehttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png ahí, desde la armonía y el conocimiento de nuestro Yo interior, saber hasta dónde estamospreparadas y dispuestas parahttp://cdncache-a.akamaihd.net/items/it/img/arrow-10x10.png ayudar a las demás.  De lo contrario, el riesgo que se puede correr y/o el perjuicio que se puede causar, puede ser irreparable.


Namaste.